Brenda Marrero & Associates

Retenciones de salarios

Conforme a lo establecido en la determinación administrativa 10-09 durante el mes de diciembre del corriente año se exime a los patronos y agentes retenedores de la obligación de retener la contribución sobre ingresos de los salarios y del bono de navidad correspondientes al mes de diciembre. Todo otro pago que no sea salario o bono de navidad continuara sujeto a la retención sobre ingresos. Todos los pagos continuarán estando sujetos a cualquier otra deducción autorizada por ley, tales como, los descuentos por concepto de Seguro Social Federal, Medicare y retiro, y las incurridas voluntariamente por el empleado.

Aquellas personas que deseen que se les continúe haciendo la retención como hasta el momento deberán solicitarlo por escrito.

¿Dónde y cómo conseguir trabajo en momentos difíciles?

En momentos de crisis, lo primero que pensamos es que las oportunidades de empleo carecen y que la probabilidad de ser el seleccionado es casi nula. Aunque es una realidad a medias, lo cierto es que las oportunidades de empleo las hay, el problema es que no sabemos dónde ni cómo buscarlas. Existen muchas herramientas ya sea el periódico, internet, agencias de empleo donde puedes iniciar tu búsqueda de empleo. La búsqueda de empleo en sí es un trabajo pero en este artículo pretendo ofrecerte unas ideas sencillas de cómo comenzar y hacer de este proceso uno rápido y efectivo.
Como consultora profesional de reclutamiento, a continuación voy a nombrar estrategias de donde y como conseguir trabajo en momentos de crisis:
1. Visitar y realizar llamadas de seguimiento a las agencias de reclutamiento, sobre todo, Brenda Marrero & Associates/DDM Professional Leasing.
2. Visitar diariamente páginas electrónicas de las compañías y aplicar las posiciones a las que cualifica.
3. Leer el periódico específicamente la sección de empleos.
4. Visitar páginas en internet como: clasificadosonline.com, monsters.com, indeed.com donde puedes llenar un perfil y así aplicar a las posiciones donde cualifiques.
5. Participar de ferias de empleo ya sean municipales, universitarias y compañías privadas.
6. Referir tu información a través de colegas y/o amistades que estén activos trabajando que puedan apoyarte en la búsqueda.
7. En fin, la idea es moverte, salir a la calle, llamar, enviar resumés. Es un trabajo que si se hace bien lograrás tu cometido.
Si sigue estas estrategias de búsqueda de empleo, le garantizo que la excusa de que ‘no hay trabajo’ y que las cosas ‘están malas’ serán algo del pasado. Las oportunidades las hay y el talento también. Solo basta con hacer un esfuerzo extraordinario y verás que estarás trabajando antes de lo esperado. Es un esfuerzo que hasta se puede realizar en grupo. Anima a tus amigos, familiares o relativos que se encuentran en una situación similar y juntos colaboren para hacer de esta búsqueda una positiva, entretenida y de colaboración.

Negociando en Recesión- Articulo del Periódico El Nuevo Dia

Publicado en el 25 Abril 2010
Por Joanisabel González / joanisabel.gonzalez@elnuevodia.com
http://www.elnuevodia.com/negociandoenrecesion-692331.html

A los patronos no les molesta cuando han encontrado al mejor candidato, pero éste debe tener claras sus expectativas

Los bonos que se negocian hoy en día son cónsonos con la realidad económica del país.

Con el alto número de personas a la búsqueda de un empleo, resulta impensable negociar las condiciones de empleo con un posible patrono.

Sin embargo, dos peritos en Recursos Humanos entrevistados por Negocios, opinan que discutir aspectos como el salario, beneficios marginales y hasta las oportunidades de crecimiento resulta fundamental para que la persona obtenga la compensación que interesa, mientras el patrono integra a su equipo al mejor candidato.

Negociar en tiempos de recesión, valga aclarar, requiere del mismo empeño y honestidad con el que se acude a una entrevista de empleo. También, resulta meritorio entender que si hay oportunidades para negociar, esa dinámica en nada compara con tiempos pasados.

“El juego de que el patrono ofrece $30,000, pero el candidato pide $40,000 para obtener $35,000 ya no se da”, señala Neyza Román, abogada, de Brenda Marrero & Associates.

Seguridad primero

De acuerdo con Román, en estos tiempos, la premisa de que “yo valgo más de lo que me gano” es obsoleta, independientemente de la posición a la que se aspira.

“Hace cinco años, veíamos que la gente se movía (a otro empleo) por un aumento de 20% o 25% en beneficios, pero la situación ha ido cambiando”, dice Román. Ahora, hay casos donde las personas cambian de empleo por un alza de 5% y en muchos otros, el factor decisivo es la seguridad de empleo.

El peso de la necesidad

Ángel de Jesús, socio de la firma especializada People’s Advantage, indica que la crisis actual ha servido para establecer contrastes adicionales en el mundo laboral.

Los empleados que no poseen destrezas sobresalientes y que realizan tareas que efectúan otros trabajadores en el mismo lugar de empleo, tienen poco o ningún espacio para negociar y la crisis, los ha empujado a trabajar por menos dinero.

“En la masa grande se acepta lo que consiga. Hay que pagar una hipoteca, por lo tanto, lo acepto porque hay una necesidad”, indica el consultor.

En tanto, quienes llevan las de ganar son los candidatos que “más competencias llevan en la maleta”, destaca.

Incentivos por desempeño

“Lo primero que tiene que hacer la persona es un análisis y determinar cuánto necesita para cubrir sus obligaciones”, recomienda Román.

Explica que se ha vuelto frecuente entre los patronos conceder un salario básico y agregar bonos o incentivos atados a desempeño. Así las cosas, la dinámica de pago de comisiones o incentivos que era clásica entre los vendedores se ha desplazado a otros empleos.

“La época de evaluar actividades ya pasó. Ahora, las empresas miran resultados y eso significa el producto de tu desempeño para el negocio”, dijo de Jesús.

Dependiendo de la faena, los empleados se miden en función de la calidad en el trato recibido por un paciente, si se ha reducido el número de cuentas por cobrar o si los costos operacionales se redujeron, según acordado.

De Jesús aclara que los bonos no necesariamente serán extraordinarios sino cónsonos con el coste de vida, en el mejor de los casos.

“En una compensación variable (por bonos o incentivos), lo primero que tiene que pasar es que la compañía diga al candidato dónde están, a dónde quieren moverse y el tiempo que le darán para alcanzar la meta”, explica Román mientras reitera que al discutir tales objetivos, es necesario saber si el empleado contará con recursos adecuados para cumplir con las metas trazadas.

El paquete completo

Como parte del proceso de negociación, de Jesús indica que deben considerarse otros aspectos que trascienden la compensación monetaria.

Habida cuenta que la seguridad de empleo no está escrita en piedra la posibilidad de oportunidades de crecimiento en la empresa y de ampliar sus destrezas o conocimientos como parte del empleo deben encabezar la lista de exigencias de un buen candidato.

Según de Jesús, aspectos como el ambiente de trabajo en que se desempeñará el candidato y la cultura organizacional de la que se hará parte también deben discutirse con el futuro patrono. Un tercer aspecto a dirimir es el reconocimiento que recibirá por un trabajo bien hecho.

La clave para vencer

Román hace hincapié en que el candidato nunca debe traer a la mesa el tema económico. “Espere a que el patrono le pregunte, pero esté preparado para cuando pase”.

Mientras, de Jesús recomienda prepararse y conocer el segmento de la economía y la compañía en la que interesa trabajar lo más posible.

“El que tenga más información tiene más poder. Si la persona combina buenas competencias y buena información en torno a cómo el mercado está pagando eso resulta fundamental”.

La responsabilidad patronal ante la violencia domestica en el lugar de trabajo

La ola de violencia que ataca nuestra isla nos afecta en todos los sentidos y los lugares de trabajo no se encuentran exentos de la misma. Todos los días escuchamos y leemos que la ola criminal ha ido en aumento si la comparamos con años previos. Es importante que como patronos responsables conozcamos como esta violencia nos afecta directamente.

Cualquier acto de violencia que ocurra en nuestros negocios o centros de trabajo sin duda alguna trastornara la paz laboral. Lo que en algún momento no contemplamos fue que actos de violencia que ocurran fuera de las facilidades de la empresa puedan afectarnos de igual manera. Estudios realizados demuestran que la violencia doméstica tiene efectos en el lugar de trabajo, efectos que se pueden manifestar sobre la persona que sufre la violencia, sobre el perpetrador de la violencia, sobre sus compañeras y compañeros de trabajo y sobre el entorno y ambiente en que se desempeñan. Cuando pensamos en violencia domestica no debemos encapsular esa situación a actos de violencia física. Otras manifestaciones de violencia doméstica en el entorno laboral lo son el acecho o intimidación telefónica, a través del facsímile, correos electrónicos, amenazas, agresión y hasta asesinato. Como consecuencia de estas manifestaciones de violencia, las víctimas sienten miedo de que el agresor se presente en su trabajo.

La ley Núm. 217 de 29 de septiembre de 2006, mejor conocida como Protocolo sobre manejo de violencia doméstica en el empleo, requiere que como patronos establezcamos las medidas a los fines de fortalecer los esfuerzos de prevención e intervención en casos de violencia doméstica. De acuerdo a los datos presentados por la Oficina de Estadísticas de la Policía de Puerto Rico en nuestra isla en el 2008 se presentaron sobre 20,300 casos de violencia domestica.

Nuestra legislación a estado cambiando para que podamos ofrecer el apoyo necesario que las victimas necesitan. Hace varios años se enmendó la ley 100, de 30 de junio de 1959 mejor conocida como ley de Discrimen en el empleo, para prohibir que los patronos despidan, suspendan o discriminen contra un empleado por entre otras causas, ser víctima o ser percibida como víctima de violencia doméstica, agresión sexual o acecho del empleado o solicitante de empleo.

Ningún patrono se encuentra exento de tener empleados que sean victimas de violencia domestica. Es crítico que podamos responder de acuerdo a lo requerido por la ley y que establezcamos los controles necesarios. El poseer un protocolo de violencia domestica y una política practica de no discrimen nos ayudaran a evitar que situaciones lamentables ocurran en nuestro lugar de trabajo. El poseer un protocolo adecuado, conocido por los empleados y activarlo en las situaciones previsibles nos permite minimizar los actos de violencia domestica en nuestra empresa.


Por: Neyza Román Rivera, Esq.